De la violencia al conflicto – La perspectiva pacífica de Galtung

Agradezco el aporte grandísimo que me dio Gina, primero por el tiempo que se ha tomado en leerme y también sus valiosísimos aportes conceptuales a estas entradas.

Me devolveré un poco para, de nuevo, hacer el contrapunto y tejer la correlación que hay entre el punto de vista que quiero desarrollar. Lo intentaré hacer más breve y conciso.

Resulta que hablando sobre qué es la violencia me elevé un poco, tal vez también hice de todo un caos al no saber cómo direccionar el tema sin tener que enfrentarme a los distintos tipos de violencia y someramente mencionar la violencia estructural y cultural. Así como quería evitar a todas costas hablar del tema importantísimo pero jodido que es el poder, igual no lo haré.

Por ahora me centraré en volver a esbozar los elementos de la violencia desde una nueva perspectiva más orgánica, desde mi punto de vista. Pero también buscaré cerrar esta entrada enmarcando la violencia en otro concepto, el conflicto.

Tomada de internet (Genérica)

Retomo pues. El Tumulto como lo expresa Maquiavelo en su obra no es la mera violencia desbocada y descarriada. Pienso que aquí hay que establecer una delgada línea y lo haré de forma pragmática.

En el caso actual de los Estados Unidos, por ejemplo, se trata de la combinación de la violencia estructural, cultural y el ejercicio de la fuerza directa por parte de las autoridades policiales. En efecto, nos encontramos ante un entramado de racismo sistemático e histórico, ante una cultura donde los blancos han desprestigiado a los negros y los han llevado a vivir aislados en Guetos –tanto que hay condados o distritos netamente negros-, segregación que no se acabó con el fin del esclavismo después de la guerra de secesión, ni tampoco con la extensión de derechos a los negros con las luchas sociales de mediados del siglo XX. Es lógico que haya una explosión social al respecto y desde el punto de vista que he intentado desarrollar es lógico y justificable que lo estén rompiendo todo. Las vidas importan más que las cosas.

Tomada de http://mppre.gob.ve/

Pero a que va esto, no se trata de una masa furibunda que acude a las calles solamente a destruir por destruir, aquí hay motivos de fondo. Impunidad, racismo y segregación social. En pocas palabras, hay todo un proceso de constante deshumanización y un intento por acceder a privilegios de raza y clase que han sido negados. Esto es lo que reivindican éstas protestas.

La violencia entonces resulta ser un elemento creador o destructivo, incluso estaría errado en pensar que solamente es binario. Aquí el gran aporte –que agradezco con creces- porque ha iluminado mi tema a desarrollar. Galtung, ve que el conflicto ha sido central para el avance humano, sobre todo, por ejemplo -en algo que veo similar al anarquista Kropotkin o en el biólogo chileno Maturana-, la especie humana ha evolucionado a partir de la cooperación y el apoyo mutuo. Y sí, hasta cierto punto desde lo antropológico el ser humano se desarrolló a partir de la necesidad de superar obstáculos colectivamente. Esto es algo muy importante, qué por demás delicioso desarrollar (Luego quisiera entrar en materia con respecto a éste tema).

Galtung se apoya en el análisis a Darwin, Kropotkin y el concepto japonés budista de Imanishi. Parte desde el supuesto de que el ser humano tiene la capacidad de hacer la paz, la paz como lacla de transformar positivamente el conflicto, la paz como ayuda mutua y la paz interna con relación al entorno –Imanishi-. Explica pues una relación directa entre paz-violencia-humanidad para mostrar como la violencia ha sido un desafío intelectual, precisamente allí subyace la capacidad humana de buscar la paz, de superar el estadio de sufrimiento y dolor que la violencia le ha dejado. ¡Vaya giro! Porque durante muchos siglos nos hemos cuestionado por la naturaleza humana, si somos buenos (Rousseau) o si somos malos (Hobbes) innatamente.

Tomada de https://www.historiando.org/

Aquí la apuesta es por volver a humanizar el conflicto. Resulta que hemos acumulado en nuestra historia como especie conocimientos sobre cómo hacer la guerra, como ejercer la violencia para lograr la paz (Al estilo del Principe maquiavélico); cómo hacer la paz, es decir, como diseñar planes para cumplir exigencias para la estabilización social y garantías para mantener la paz (Al estilo republicano maquiavélico que planteaba en la primera entrada) y además como generar una cultura de paz ya en términos más modernos y de nuestro aprendizaje colectivo.

En resumen, en el desarrollo civilizatorio humana hemos construido suficiente conocimiento para abordar las situaciones con algo más que mera violencia pura y dura. Claro, que haya los elementos no nos puede desorientar, el Estado gringo se ha expresado de forma racista y fascista, así como para nuestros casos particulares latinoamericanos.

Y aquí el tema comienza a volverse muy empoderante y poderoso. Resulta que el conflicto debe enmarcarse en apuestas claras para lograr una transformación Positiva del por medios pacíficos (Pacífico no significa que la lógica del Tumulto y las insurrecciones sean erróneas). Entonces hay un tipo de violencia positiva, en contraposición a la violencia que deshumaniza y constriñe la vida.

El conflicto es fuerza motriz de nuestros logros como especie. El conflicto es inevitable y al contrario de lo usualmente pensado es crisis y oportunidad, es estructural porque toca precisamente todos estos temas que han sido relegados a un segundo plano por las élites, es cultural porque implica unos mecanismos de la matriz de sentido y cobra sentido al tocar necesidades en distintos niveles; de individuos, a grupos, la sociedad y la especie humana.

Tomada de https://www.lavanguardia.com/

Para esto Galtung usa el arsenal analítico y expresa los tipos de violencia y acá la puntada es el mismo gráfico que señalé anteriormente (el de las pirámides de la violencia) –con desconocimiento e inocencia- frente esa triada entre estructura, cultura y violencia directa. Pero no solo eso, desglosa cada elemento para lograr una resolución que conduzca verdaderamente a la transformación positiva del conflicto teniendo en cuenta componentes internos (subjetivos), externos (estructurales) y entre (contradicciones sociales).

A todo esto le echaré un poco de mano en otro texto. Por ahora lo que conviene examinar es que Galtung abre una puerta para activar mecanismos en los que el conflicto, sobretodo en términos de ese comportamiento violento que hemos construido de forma negativa se transforme, no solamente de dicho comportamiento sino de la violencia estructural y cultural a la que se han sometido distintos sectores de la sociedad.

Tomado de Calderón 2009; Teoría de conflictos de Johan Galtung.

¿Qué encuentro de convergencia en todo esto? Bueno, bien he mostrado mi punto de vista a favor de manifestaciones, así como de los sucesos que acontecen en la actualidad, ya que en ellos veo que ese elemento humanizador está en juego. Considero que todxs debemos luchar en conjunto para lograr precisamente la ausencia de muerte y de despojo. En parte esa es mi apuesta, al menos para la perspectiva que tengo sobre mi país, en el que la violencia nos ha acosado constantemente y deberíamos estar hartos de esto (creo que me arde en el corazón cada día escuchar de algún muerto en manos de milicos, policías y paramilitares). Precisamente cada vida es preciosísima y valiosa. De nuevo el asunto acá es por volver a integrar elementos humanos a la deshumanización que hemos vivido.

Pues resulta que en efecto hay que resaltar los valores por los cuales nos estamos disputando las instancias de poder. En efecto creo que así como la plebe romana realizaba tumultos para que la nobleza cediera, nosotros debemos hacerlo y en efecto durante años (tanto para los gringos como para nosotrxs) se ha estado luchando para erradicar la violencia ejercida contra los cuerpos de un sin número de personas que sucumben ante las injusticias, pero es momento de que con cada conflicto nos juguemos todo por lograr que todxs seamos reconocidos y tengamos garantías para nuestra subsistencia (lo estructural), para cambiar la orientación de la educación –solo por tomar un ejemplo- (lo cultural) y la garantía para la vida individual, es decir que ya no hayan más asesinatos por motivos racistas, segregacionistas y económicos.

De nuevo mi apuesta es, hagamos arder el mundo, pero busquemos que el conflicto sea para dar un final, un definitivo final a la violencia en su sentido negativo. Éste autor ha aparecido, casi caído del cielo, para iluminar un poco este tema.

De nuevo te invito a que comentes y participes ya que es un gran aporte para seguir desarrollando estas entradas. De nuevo gracias por leer.

Tomada de https://www.nodal.am/

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