Y entonces ¿Qué carajos es la violencia?

La entrada anterior, porque no me atrevo a llamarlo un texto completo, sino más bien el hilo central que va tejiéndose poco a poco en distintos documentos -al menos esa es mi intención-, plantea un dilema frente al uso de la violencia como mecanismo de transformación.

La violencia parece ser compleja de abordar, hay otras palabras que se aproximan y comparten, en parte, su concepto o su accionar. Por ejemplo, Agresión, Abuso y Acoso. Hay académicos como Calabrese o Browne que buscan disociar el concepto en torno al dilema conceptual del derecho. Creo que en parte nuestras sociedades se les dificulta encontrar una diferencia en lo tangible aun así en el mundo del derecho parece haber dicha disociación. Ésta, sin embargo, no va a ser el caso en el presente texto.

¿Por qué? Porque para entender la violencia tenemos que entender elementos estructurales, es decir esos elementos que hemos interiorizado en nuestras sociedades e inconsciente colectivo, podría decir en general, pero me atrevo a mencionar al menos a occidente ya que nuestras sociedades, al menos en América Latina, comparten desarrollo occidental de la violencia.

Tomado de https://www.mediatica.fm/infografia-tipos-de-violencia/

En los avances sociales y científicos que hemos visto en las últimas décadas, nos muestran como el acoso y el abuso son, en efecto, mecanismos violentos, al igual que la segregación y la discriminación. Nuestras sociedades aún modernas han visto como distintos sectores de la sociedad han vivido violencia directa contra sus integrantes, específicamente contra sus cuerpos y esto ha mostrado como la violencia no corresponde solamente al ejercicio agresivo directo y físico sino también a condiciones que generan limitantes a ciertos cuerpos y grupos. Disciplinas del conocimiento como la sociología, la psicología social, la ciencia política; así como los aportes del feminismo y las teorías decoloniales nos han mostrado la crudeza de las agresiones sociales excluyendo, regulando, controlando la vida y castigando de forma física.

En este sentido, la violencia ha tomado distintos matices. Por un lado, el tema Político siempre hace referencia a la violencia legítima, es decir, una relación íntima con la violencia estatal o del líder y un análisis de las formas ilegítimas de violencia (aquella que no es ejercida por el Estado); por otro lado la sociología ha encontrado que el ejercicio de la violencia también proviene por una disputa en campos dónde distintos grupos coaccionan a otros (¡Coacción! Otra palabra muy clave) y someten a otros grupos, generando un ejercicio de sometimiento para mantener un status quo y obviamente añaden el concepto de la legitimidad, porque la violencia se ha hecho legítima en algún punto por nuestras comunidades.

Tomada de internet (Genérica)

Así mismo podemos ver que esto no es novedoso y nos podremos apoyar en la historia, así como en la antropología para encontrar que las formas de violencia se remiten al origen de la sociedad patriarcal –no completamente en el sentido feminista, pero hay una relación-; cuando empezamos a asentarnos y a distribuir socialmente las tareas en aquellos nuevos, centros urbanos bajo jerarquías cada vez más definidas.

Es por todo esto que la violencia, en este documento no será estrictamente un tipo de violencia, sino la coacción de cualquier sector social o sujeto marginado, sean mujeres, sean personas LGBTIQ, sea el esclavo, el campesinado, lxs obrerxs, grupos étnicos y culturales. Entonces resulta que la agresión (vista como la mera amenaza del uso de la violencia), el acoso, el abuso, el maltrato físico con fines a subyugar o someter a sectores excluidos.

Tomada de https://www.abc.es/

Y aquí de nuevo retomo el centro político. Coacción es la palabra clave de todo el asunto, puesto que ilustra exactamente el ejercicio de cualquier tipo de violencia para que Otrx hiciese algo que va contra su voluntad, o que de otra manera no haría (Como la define el politólogo Norberto Bobbio). Pero eso sí, me distanciaré por un momento del escabroso concepto de Poder, para solamente referirme a la violencia con relación a la coacción.

Entonces, primero lo primero. En lo particular he observado que la mayoría de las reivindicaciones que nos lega el siglo pasado apelan a las libertades de sectores sociales que han sido marginados. ¿Qué qué? Sí, si miramos con detalle todas las exigencias que nos ha legado la sociedad industrial tienen que ver con algo central y es que a partir del quiebre de la sociedad feudal las nuevas élites que empezaron a cooptar los espacios de altas jerarquías sociales no eran ni “Todos los ricos” (Si hombres, machos, con propiedades) ni tampoco las revoluciones contra el antiguo régimen monárquico fueron ganadas por “Toda la sociedad”. Fueron sectores que estratégicamente jugaron su rol y con el uso de la violencia lograron imponerse ante otros para subyugarlos o mantener el control de sus actividades económicas –centro de la sociedad burguesa-.

Tomada de https://www.desdeabajo.info/

El ejercicio de control ha tenido distintos resquebrajamientos y disputas. A mí me gusta mucho un autor Gringo que se asentó en Colombia llamado Alfred Hirschman. El man habla de cómo cada ola de progresismo (Necesidad de sufragio universal masculino y femenino; los Derechos sociales, laborales y culturales; así como una última oleada de derechos vinculado a minorías, la naturaleza y el ejercicio del Derecho Internacional) viene una ola de reacción (La élites mofándose de la capacidad de elección de las masas ignorantes; el socialismo y anarquismo luchando por derechos sociales y vistos cómo demonios que harían colapsar el mundo; lo complicado que es garantizar los derechos de todos y de atender a las minorías). Esto plantea que la lucha ha sido dura para que la humanidad en total esté en el punto donde está.

Cada vez que el sistema se agrieta, se expande, involucra nuevas normas, nuevas leyes (Como lo mencioné en el caso dela República Romana con Maquiavelo en el anterior documento) y así el sistema logra mantener un nuevo status quo para luego avanzar hacia nuevas problemáticas.

Tomada de https://www.caracteristicas.co/

La violencia ha jugado un rol muy importante a lo largo de la historia debido a que es preciso que en grandes grupos humanos haya coacción. Porque precisamente el dilema radica en lograr el consenso –cuando hay intereses irresolvibles- o unas negociaciones que satisfagan al “antiguo régimen” y al nuevo por venir. Entonces la represión ha logrado ser visible; así como mujeres fueron ignoradas sistemáticamente hasta que la exclusión de ciertas actividades, la cultura e ideología aseverando que “una mujer jamás podría ejercer un rol paritario al del hombre”, la violencia física y psicológica en lo doméstico y en lo social como forma de castigo por actitudes descarriadas ha llevado a vulnerar su seguridad, derechos e integridad; así como ellas han sido excluidas imaginémonos las múltiples situaciones violentas que han tenido que vivir sectores sociales que sufren de discriminación y segregación, ya sea racial, étnica, de género, etc.

A esta suma entre violencia directa y estructural, que de por sí ha puesto en peligro la integridad de millones de seres humanos, debemos sumar ahora la lucha por la naturaleza y el ejercicio de violencia que incluso pone en peligro nuestra propia subsistencia en el planeta.

Entonces vemos como la violencia es no solamente el elemento físico, no es solamente asesinar un animal o a unx prójimx sino que se trata de todos los mecanismos para que cada cual juegue un rol histórico específico en una sociedad específica; la naturaleza como un sujeto pasivo a explotar; la mujer destinada a lo doméstico y al silencio frente a los abusos del hombre; el color de piel como una incapacidad para educarse, desempeñar ciertos cargos, funciones sociales y como un distintivo para evitar su ascenso social; el desprestigio de otras formas de vida donde el Yo no está separado de su entorno natural para el usufructo del suelo y sus riqueza; los roles en la familia y la ignorancia y desprestigio frente a la sexualidad diferente. Todas han sido formas de violencia.

Tomada de Wikipedia

En el actual panorama de insurrecciones populares, las manifestaciones por los derechos de mujeres, las exigencias de mayor igualdad en países empobrecidos (que no son pobres sino administrados para su saqueo y desventaja) y la lucha contra la segregación y la discriminación ha develado todas las problemáticas de la violencia que se ha condensado hasta este momento en las relaciones sociales que tenemos actualmente. Son mostrario, pues, de la realidad cruda y sin censura que enfrentan millones de personas en el mundo por romper las barreras que las antiguas élites han impuesto y que por otro lado han ignorado o coaccionado.

Y es que se trata un poco de eso. La violencia ha sido ejercida quirúrgicamente, un policía, un militar, un bandolero, un colono, un macho, así como el uso desbocado de nuestra inteligencia para someter la naturaleza han llevado a que la sociedad sea como es hoy. Es un proceso de formación y ciertos tipos de violencia se traslapan unos con otros siendo ejercidos por cientos de años sobre distintas generaciones de cuerpos.

Tomada de https://andina.pe/

Entonces ahora el planteamiento es ¿Cuál es el problema con que de repente la gente salga a destrozar todo lo que el sistema, lo que las élites, así como el resto de la sociedad en su ceguera han negado para éstas formas de vida? En lo personal no veo el problema.

Si miramos la historia solamente podemos integrar esas nuevas demandas mostrando la fuerza, si imponiendo coaccionando a las élites para que estas también “hagan algo que de otra forma no harían”. Y en esto me opongo radicalmente a decir: “Esta no es la forma”, y de allí se desprenden montones de aseveraciones como “no somos todxs los culpables”. Resulta que sí, hemos sido culpables reproduciendo los esquemas de violencia, no es necesario apoyar a esos que ejercen la violencia, es preciso solo voltear a mirar a otro lado.

Entonces aquí tal vez mi apuesta: La violencia en algún punto resulta necesaria para salir de estos eslabones y es que es preciso romper las cosas para construir nuevas. Antiguas sociedades han dejado de existir para abrirle paso a nuevas y en esto no veo ningún taboo, no si cuando lo que se exige es una expansión y crecimiento de la sociedad para integrar y salvaguardar la libertad de nuevxs sujetxs. Pero si es Taboo cuando la usan para reducir a unos pocos o para cumplir objetivos mezquinos y avaros. Nuestra tarea es poner contra las cuerdas a quienes tienen el poder.

O es que nos olvidamos que el racismo fue legal en algún momento y genero condiciones terribles para millones de esclavos, así como la explotación a los “indios” hasta que se les dio un alma que los llevo a una erradicación completa de las distintas sociedades, así como las mujeres que mueren víctimas de hombres que no tienen compromiso alguno por la vida. Todo éste tipo de restricciones sociales tenían o cumplían una función: el esclavismo y la marginación racial era reducir los costos de producción, el exterminio de pueblos originarios para poseer la tierra y a la mujer para suplir el trabajo doméstico así como controlar masculinamente el linaje familiar y la procreación. Claro que sí, todo sirvió en su momento y cuando alguien se rebela ante dichas funciones es exterminado o tiene que darse la lucha hasta las últimas consecuencias por su libertad.

Tomada de https://www.pikaramagazine.com/

Yo creo que en efecto se avecinan cambios, pero esos cambios deben tener un sujeto político, deben tener a alguien que quiera poner un límite al menos, sino es que lucha por la emancipación completa. Es preciso ser sujetxs históricos de éste momento y luchar para qué, para enfrentar nuevos retos y en esto soy claro, si la sociedad cambia, debería cambiar para garantizar que todos tengamos seguridad, para que ningún tipo de violencia sea ejercida sobre ningún cuerpo y para que las disputas por nuevos cambios no tengan que darse por la lucha.

En esto último creo yo que debemos ser mejores que nuestros antecesores, no podemos permitir que cualquier micx o sector social se anticipe a cooptar las estructuras sociales e imponer su régimen, precisamente se trata de exterminar el fascismo en cualquiera de sus formas, incluso en las formas “Revolucionarias”, porque si algo tenemos que aprender es que una revolución no puede convertirse en dictadura, tampoco segregar a homosexuales, por ejemplo, o a cualquier otro sujeto social. La revolución tiene que ser para todxs y si no puede negociar o llegar a acuerdos con cierta minoría, deberíamos estar en la capacidad de ceder para dar autonomía. Eso sí, siempre y cuando esta secesión no implique el exterminio o la vulneración de alguien más. No podemos entonces ser comprensivos con cosas que suenan ahora, como la pedofilia o prácticas racistas y segregacionistas.

Dejo abierta esta postura a debate ¿Qué piensas? ¿Qué apreciación puedes dar? Siempre será un gran aporte lo que puedas comentar. Gracias.

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